REABRIENDO LA ECONOMIA.



JORGE GONZALEZ IZQUIERDO.

UNIVERSIDAD DEL PACIFICO.


Reabrir la economía después de la emergencia  plantea cuales debieran de ser las condiciones para hacerla. En lo que sigue intentaré responder a la pregunta.
Los efectos negativos sobre la economía dependerá de la DURACIÓN de la pandemia; cuanto más dure, mayores serán los costos y más complicada la recuperación. A su vez,  la duración dependerá de la CALIDAD  de la respuesta del servicio público de salud; si  es mediocre, con deficiencias importantes, la duración será mayor y con ello el costo sobre la economía. Sin embargo, en la respuesta habrá también un rol para la política fiscal y monetaria,  sólo que de naturaleza cambiante en el tiempo.
Trabajando con el concepto de  función de producción podemos concluir que producto de la cuarentena y el cierre de fronteras, el empleo  caerá fuertemente en el muy corto plazo, provocando una reducción en el nivel del PBI potencial de la economía. Esta caída  del PBI potencial será transitoria y constituiría una respuesta eficiente de la economía ante decisiones tomadas desde el punto de vista de la salud pública,  por lo que  no amerita formular  política expansiva alguna en esta fase de emergencia puesto que no habrá  desequilibrio entre gasto-ingreso que remediar. Pero, aún en este caso la política fiscal y monetaria tendrá un rol que jugar para evitar producir efectos de más largo plazo sobre la oferta agregada como los que se producirían  por  quiebra masiva de empresas o el sector financiero no cumpla eficientemente con su función de intermediación; así como con la mano de obra que no  vaya a reducirse  por  excesiva mortandad, fuerte desempleo que afecte la productividad, etc.
Hasta aquí, el muy corto plazo, la situación de emergencia. Con el tiempo, el shock inicial de oferta tenderá a producir efectos adversos de mayor duración sobre la demanda agregada (la Ley de Say no se cumple) por varios canales: a) habrá limitaciones parciales  para aquellas actividades de alto riesgo de contagio afectando la relación ingreso-gasto de sus integrantes; b)  la incertidumbre continuará siendo grande afectando vía expectativas el consumo e inversión privada; c) el sector privado limitará su gasto en actividades de alto riesgo de contagio; d) ciertos sectores tratarán de reconstruir sus niveles de ahorro. Esto provocará un déficit de demanda que habrá que solventar con política   fiscal y monetaria expansiva si queremos que la economía recobre su nivel potencial, en el menor tiempo posible. Hay que entender que desde fines del  2020, 2021 y más, el comportamiento de la producción y empleo estará determinado por el dinamismo de la demanda agregada, especialmente la interna, dado los condicionamientos provenientes de la economía mundial y de la campaña presidencial 2021.
Pero en el interin,   que condiciones podemos poner para que la reapertura de la economía no fracase. Creo que las siguientes: a) repotenciar el sistema de detección, aislamiento y seguimiento de contactos de los infectados aumentando apreciablemente el número de pruebas; b) cuarentena parcial por un tiempo a actividades de alto riesgo de contagio; y c) proveer  ayuda de emergencia a los agentes económicos cuyos ingresos han caído fuertemente. Sería mejor definir las actividades riesgosas que deberán permanecer con restricciones por un tiempo y devolver la libertad de acción al resto con exigencias de salubridad razonables. Esto permitirá que el estado se concentre en ayudar a  actividades y/o sectores más afectados. El tratamiento a las actividades informales será de importancia medular dado que la supervisión de medidas sanitarias será muy difícil.
La velocidad con que la economía se recupere dependerá básicamente de la contención de la pandemia, y evitar a toda costa un rebrote. La aparición de una vacuna hará que el proceso se acorte.

EL CORONAVIRUS Y LA LEY DE SAY.

JORGE GONZALEZ IZQUIERDO.

UNIVERSIDAD DEL PACIFICO.

La Ley de Say en su versión popular dice que toda oferta crea su propia demanda. Es decir, nunca podrá darse un déficit o exceso de demanda; siempre habrá equilibrio macroeconómico y por consiguiente, es innecesaria una política económica de corto plazo. Actualmente deben ser muy pocos los que sostengan que dicha ley tenga alguna validez debido a que existe una demanda por dinero y no siempre la tasa de interés es perfectamente flexible. Sin embargo, hay comentaristas que, sin saber quizá, hacen uso indirecto de ella al afirmar que los costos provocados por el coronavirus se disiparán rápidamente y en poco tiempo la economía volverá a su normalidad (crecimiento acorde a su potencial). Con ello están sosteniendo que el coronavirus provocará una contracción pasajera de la actividad económica porque es un shock de oferta negativo externo. En términos de la Ley de Say, si la oferta agregada cae, cae también la demanda agregada (gasto) y al  acabarse la cuarentena, el distanciamiento social y el cierre de fronteras externo e interno, la producción resurgirá autónomamente y con ello la demanda. Este es un análisis por demás simplista dado que asume que el shock de oferta no producirá ningún shock de demanda y financiero adverso duradero y que los mercados funcionan sin rigideces; y eso no es cierto. En la actual circunstancia las fuerzas de oferta y demanda están entrelazadas y provocan que la demanda agregada se vea afectada por  shocks de oferta, el caso de las exportaciones por problemas de transporte, y ésta a su vez afecte en el camino a la oferta agregada, como sería el caso de  empresas que  quiebren debido a una insuficiencia de gasto; amén de la presencia de imperfecciones en diferentes mercados.  Además, la  incertidumbre generada por la pandemia causa efectos depresivos de más largo plazo sobre el consumo e inversión privada, especialmente en el sector servicios. Si fuese cierto la posición basada en la Ley de Say, no se necesitaría política económica alguna y la recuperación sería automática y rápida. Pero no es así.  Política económica de corto plazo se necesita y debe tener dos fases secuenciales: a) una  inicial, inmediata y masiva,  de control de daños que busque  evitar justamente que se den pérdidas permanentes en el aparato productivo y empleo. Papel protagónico tiene la política fiscal y en menor medida la monetaria; y b) una posterior,  de disipación de incertidumbre y  reactivación, en la que se necesita estimular la demanda agregada interna vía mayor gasto privado y sobre todo público (inversión), especialmente en nuestro caso que desde 2014 hasta el presente se ha venido dando un déficit de demanda persistente que provocó que la economía crezca ,en promedio,  debajo su potencial; la política fiscal también tendrá un  rol protagónico sobre todo ahora que la tasa de política monetaria está  prácticamente en cero, situación que ocasiona que el multiplicador fiscal aumente sustancialmente. En el 2020 es probable que experimentemos crecimiento negativo pero de hacerse bien las cosas en política económica, en el 2021 retomaremos el crecimiento aún cuando estaremos debajo del potencial. Dos factores adicionales condicionarán fuertemente los resultados:  a) el decrecimiento y posterior  modesto crecimiento de la economía mundial generando shocks de oferta negativos convencionales vía precios de las materias primas que exportamos y flujos de capital; y b) el proceso electoral presidencial y congresal del 2021, creando mayor incertidumbre.

SOBRE EL ESTIMULO ECONOMICO


JORGE GONZALEZ IZQUIERDO

UNIVERSIDAD DEL PACIFICO.


Los costos de la pandemia del coronavirus sobre la economía peruana se estiman, sobre una base anualizada, entre 12%-15% PBI. Es decir, el costo para la economía es realmente sustancial. Esto impone un gran reto para el diseño de la política económica ya que tendrá que enfrentar un problema con características quizá nunca antes vista. Pero, ¿cómo tendrá que hacerse ese diseño? En lo que sigue intentaré dar una respuesta.
Asumamos primero una situación ideal para después alejarnos de ella y acercarnos a la realidad. Supongamos que estamos creciendo de acuerdo al potencial, digamos, alrededor del 4% anual. En ese momento aparece el coronavirus que obliga a tomar medidas sanitarias como cuarentena total, distanciamiento social, cierre de fronteras y otras, con  efectos devastadores sobre oferta y demanda agregada y repercusiones en el sector financiero. Se tenderá a producir un costo económico de la magnitud arriba señalada que podría ocasionar que  el crecimiento actual de la economía caiga muy por debajo del potencial, digamos, a -3%,  con el consiguiente deterioro del bienestar de la sociedad. Si queremos que ese deterioro  no sea  catastrófico, tendremos que tomar medidas correctivas. Aquí aparece la primera fase de una política económica, la de evitar un efecto IMPACTO del coronavirus. En esta fase la política económica tendrá como objetivo  principal producir ALIVIO en los sectores de población y actividades afectadas, pero un alivio de tipo más humanitario no tanto preocupándose de variables económicas (PBI  por ejemplo); es más un control de daños. La política fiscal procurará solventar las necesidades de alimentación y de otro tipo de la población afectada y contribuir con el banco central a evitar quiebre de empresas y que el crédito al sector privado no se corte. Aquí  podrían  comprometerse  varios puntos del PBI en gasto. Pero una vez superada la cuarentena total y  la  fase de emergencia, surge la pregunta ¿cómo se puede ayudar a que la economía recobre su crecimiento potencial, niveles de empleo, salarios, es decir recupere su normalidad? Porque por un tiempo más habrá cuarentena oficial o de facto en sectores que se consideren riesgosos tipo espectáculos, restaurantes, fronteras, etc.,  y la incertidumbre generada seguirá vigente y quizá se agrave con el inicio de la campaña presidencial y congresal del 2021 a partir de agosto-setiembre, afectando así  el consumo e inversión privada;  y la economía mundial nos condicionará vía caída en los precios de los commodities que exportamos y menores flujos de capitales. Es en este escenario que se necesitará de un segundo tipo de política económica, más convencional, que ESTIMULE el gasto agregado, sobre todo interno, para  impulsar a la economía a recobrar sus condiciones de normalidad, es decir, crecer de acuerdo a su potencial. Esto no será tarea fácil puesto que desde 2014 venimos experimentando déficit de demanda que nos ha hecho crecer debajo del potencial. El gobierno a anunciado un “estímulo” fiscal equivalente al 12%PBI. Considero que ese gasto de 12%PBI deberíamos dividirlo en su componente ALIVIO y su componente ESTÍMULO. No todo es estímulo. Con cálculos preliminares, considero que más del 50% del gasto es para reparación de daños;  el resto deberá gastarse en aquello que tiene un alto efecto multiplicador como la inversión en infraestructura pero cuidando la calidad del gasto.  La política monetaria tendrá que ser más expansiva innovando en los mecanismos para llevarla a cabo ya que una fuerte incertidumbre debilita el mecanismo de la tasa de interés. No hablo de reformas estructurales porque el tiempo de gobierno no da para eso. El 2020-2021 no luce bien.

SOBRE EL DISEÑO DE POLITICA ECONOMICA EN LA ACTUALIDAD.


JORGE GONZALEZ IZQUIERDO

UNIVERSIDAD DEL PACIFICO.


Los efectos del coronavirus en la economía mundial y local serán fuertemente negativos. Un periodo de recesión parece altamente probable aún cuando considero que en el caso nuestro la recuperación, de seguirse una adecuada política económica contracíclica, podría ser relativamente rápida lo que no nos libraría, una vez superada la recesión, de un periodo de crecimiento debajo del potencial por un tiempo relativamente largo. Se debe entender que es rol del estado proteger  la economía y  sus ciudadanos contra shocks que el sector privado no causó y no puede manejar y que la pérdida de ingreso de éste, debe ser absorbida, en parte o total, por el estado. En la actualidad se ha iniciado  una secuencia peligrosa de shocks de oferta y demanda que se retroalimentan por varios canales y pueden causar fuertes efectos negativos  sobre producción, empleo y en menor medida sobre  precios. Esta secuencia de shocks debe ser cortada lo más rápidamente posible. Una cuarentena prolongada afecta directamente e indirectamente la oferta productiva pero una vez superada, la demanda (gasto) aparece como el driver de la situación por lo que se debe evitar que la inversión y el consumo privado, que en la presente realidad dependen largamente de la situación de liquidez de los agentes económicos y sus expectativas, caigan  fuertemente. Una gran lección de la Gran Crisis 2007-2008 fue que el sector financiero debe funcionar normalmente para superar rápidamente una recesión. En el presente caso, debemos evitar que  la crisis de salud se convierta en una crisis financiera. Medidas como posponer pagos de impuestos y subsidiar empleo son adecuadas. Pero, proteger  empleo y capacidad productiva cuando los ingresos netos bajan, requiere inmediato apoyo de liquidez tanto a las empresas como a las familias, especialmente cuando se impone una cuarentena total o parcial prolongada. Aquí es donde entra el rol de la política fiscal y monetaria-financiera. Con la política fiscal, además de atender prioritariamente los requerimientos de salubridad, se debe evitar, en el muy corto plazo, que las empresas despidan trabajadores o quiebren y las familias se queden sin ingresos. Rebajas de impuestos, posponer su pago,  subsidios directos a empresas y otorgamiento de garantías para préstamos (disminución de riesgos) son medidas a tomarse al igual que garantizar un ingreso mínimo a la población afectada por la cuarentena, especialmente los independientes informales. Por el lado monetario-financiero, reducir apreciablemente tasas de interés, garantizar liquidez al sistema financiero, generar esquemas de préstamos  concesionales a  empresas que presentan  problemas de liquidez y hacer uso  del mecanismo  “forward guidance”. Lo que no me parece adecuado es que se haya hechado mano a fondos como la CTS y las AFPs porque se están sacrificando objetivos de largo plazo por objetivos de muy corto plazo. Se puede sostener que eso estimulará la economía, si, en el corto plazo,  pero es la paradoja keynesiana del ahorro al revés. Se está convirtiendo ahorro en consumo. En el largo plazo disminuirá el crecimiento potencial de la economía amen de otros efectos negativos como reducir salarios reales. Además, sólo se está tocando a una pequeña fracción de la fuerza laboral (formal dependiente) que es la menos afectada. Respecto al déficit fiscal recomiendo no preocuparnos en exceso dado que es un fenómeno transitorio. Además, el costo real de endeudarse es muy bajo; el costo promedio ponderado de la deuda es menor al crecimiento potencial de la economía; y la relación deuda/pbi bruta y neta está en niveles razonables. Pasada la emergencia, viene la preocupación por el corto - mediano plazo. Hay que formular un plan económico 2020-2021 que intente regresar a la economía a su crecimiento potencial. Aquí resolver el problema de déficit de gasto, sobre todo interno, que nos aqueja desde hace buen tiempo, es fundamental.

Entrevistas El comercio

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Esta entrevista forma parte del programa especial de El Comercio sobre el COVID-19: Coronavirus y qué hacer en materia económica

Esta entrevista es parte del especial de El Comercio sobre el coronavirus: Coronavirus | ¿Qué país está llevando mejor las cosas en materia económica?


LA ECONOMIA PERUANA EN EL 2019-2020: UNA EVALUACIÓN.


JORGE GONZALEZ  IZQUIERDO

UNIVERSIDAD DEL PACIFICO.

La economía peruana se encuentra experimentando un proceso de desaceleración económica  desde 2014 dado que ha venido registrando  crecimientos de la producción inferiores a su potencial. El año 2019 no fue la excepción.  Con cifras oficiales,  el crecimiento obtenido fue  un escaso 2.1% bien por debajo del 4% que estimo es el crecimiento potencial de la economía peruana. La pregunta que emerge es por qué no podemos llegar en el corto plazo a un crecimiento sostenido de por lo menos 4%?. En las líneas que siguen intentaré dar una explicación.
Considero que  la economía peruana  presenta las siguientes dos características: a) en uno o más de sus mercados existen imperfecciones importantes de diversa naturaleza como escasa competencia, información imperfecta,etc.; y b)  divergencia con la hipótesis del ingreso permanente en el comportamiento del consumidor. Ambas condiciones determinan que, para el corto plazo, el comportamiento de la producción esté determinado, básicamente, por el comportamiento de la demanda agregada, en especial del gasto interno, y que políticas expansivas (contractivas) tengan efectos relativamente  importantes sobre el gasto  y la producción, sobre todo la fiscal. En adición, por ser la economía peruana una pequeña economía relativamente abierta  en la que  sectores primarios tienen un peso importante, como  minería metálica, la probable presencia de choques de oferta transitorios internos y externos también condicionan su desenvolvimiento en el corto plazo (caso coronavirus por ejemplo).
Con este marco conceptual analizaré la coyuntura económica nacional. La razón principal por la que se está creciendo debajo del potencial es un déficit de gasto, especialmente interno. Según el banco central, el gasto interno creció escasamente 2.3% en 2019 con un registro de 2.0%para el último trimestre, bien por debajo del 4.4% estimado como promedio anual para la última década. En este comportamiento destacaron los siguientes factores : a) una apreciable reducción en el crecimiento de la inversión pública que registró un -2.1% frente al 6.8% del año anterior producto básicamente de la escasa capacidad de gestión registrada en los tres niveles del sector público; b) una desaceleración del consumo privado que pasó de crecer 3.8%en 2018 a  3.0% en 2019 como consecuencia de un insuficiente crecimiento del empleo formal urbano, de los ingresos reales provenientes del trabajo y de un deterioro de expectativas. En el frente externo, las exportaciones totales registraron una fuerte contracción en su crecimiento pasando de 2.4% en 2018 a sólo 0.8% en 2019. Considero además, que se dieron algunos choques de oferta internos negativos ( pesca y minería metálica por bajas leyes y conflictos sociales) y externos provenientes, en lo principal, del enfriamiento de la economía mundial y sus causas subyacentes.
En términos de política económica se experimentó  una política fiscal contractiva  determinada por  el importante superávit primario registrado por el sector público no financiero en los primeros 9 meses del año( alrededor de  2%PBI) y una política monetaria expansiva determinada por la posición de la tasa de referencia del banco central (2.25%)  por debajo de la estimación de la tasa neutral (3.70%). Recordemos que la política fiscal y monetaria actúan con retraso sobre las variable reales y nominales.
Esta situación no puede seguir asi para el 2020. Para crecer  alrededor de un  4%  debe solucionarse el déficit de gasto interno. La política fiscal debe convertirse en expansiva, responsabilidad principal de la inversión pública que debe crecer lo más cercano al 10%;, y la monetaria debe continuar siendo acomodaticia contemplando quizá alguna variación frente a los riesgos impuestos por el coronavirus, ya que la inflación core está dentro del rango monetario, las expectativas inflacionarias lucen ancladas y la inflación es poco sensible a la demanda agregada. Junto a esto, el gobierno debe implementar una política que mejore apreciablemente las expectativas de los agentes económicos, promoviendo el término de la inestabilidad política -institucional que estamos viviendo para afectar positivamente a la inversión privada que este año no luce tan dinámica como  el año pasado debido al menor crecimiento de la inversión minera que se espera. Lamentablemente, la economía mundial que lucía favorable para este año  no lo será dado los efectos del coronavirus; se estima un crecimiento entre 0%-1% para este año. Lo que acentúa la necesidad de hacer  políticas contraciclicas como las mencionadas. Si no se consigue realizar plenamente lo anotado y los efectos del coronavirus se magnifican sobre la economía mundial y peruana, entonces es probable que la economía crezca en el rango 0%-2%.
Un dato adicional sobre los efectos del coronavirus. Es un choque de naturaleza hibrida que afecta tanto la demanda agregada como la oferta agregada de la economía; en este sentido es un choque adverso de mayor intensidad. A la economía mundial la afecta por tres canales: a) turismo, con todas sus ramificaciones como viajes,restaurantes.hoteles etc.;b) comercio internacional ya que disminuye tanto exportaciones como importaciones; y c) afecta la cadena de suministros de productos manufacturados de China hacia el mundo,reduciendo la producción manufacturera en las economía desarrolladas. A la economía peruana la afecta por cuatro canales: a) turismo externo e interno,reduciéndolos; b) precios de los metales como el cobre, hierro,zinc,etc reduciendo sus niveles aún cuando beneficia a algunos sectores productores de metales preciosos como el oro;  c) financiero, creando inestabilidad a la Bolsa de Valores de Lima, tipo de cambio y  afectando negativamente los influjos financieros provenientes del exterior; y d) afectando adversamente las expectativas de los agentes economicos, consumidores, inversionistas, empresarios.
Cabe resaltar que estos efectos serán transitorios golpeando duramente los primeros dos o tres trimestres de este año. Si se implementó oportunamente una adecuada política contraciclica,fiscal, monetaria y de expectativas, considero que a fines de año la economía podría estar recuperándose. Las últimas medidas tomadas por el banco central de reducir su tasa de referencia cien puntos básicos, a 1.25%, y proveer liquidez al sistema financiero son adecuadas. Pero en la presente circunstancia más poderosa es la política fiscal la que debe asumir una posición mucha más expansiva no sólo subiendo el gasto corriente, por las exigencias de muy corto plazo impuestas por el coronavirus, sino también aumentando sustancialmente el gasto en inversión en infraestructura e investigación y desarrollo. Por esta emergencia el MEF no debe preocuparse excesivamente por el crecimiento del déficit fiscal primario, el banco central por el repunte de la inflación en algunos meses,básicamente por la devaluación del tipo de cambio, siempre y cuando las expectativas inflacionarias de largo plazo no se desenganchen de la meta inflacionaria del banco central, y en general por el aumento del tipo de cambio nominal porque los movimientos en las tres variables son transitorios. Lo que hay que evitar a toda costa es que el déficit de demanda (gasto)  que nos ha venido golpeando se perpetúe este año y el próximo.

SOBRE LA COYUNTURA ECONOMICA ACTUAL.


JORGE GONZALEZ IZQUIERDO

UNIVERSIDAD DEL PACIFICO.

Los costos económicos impuestos por el coronavirus a nivel mundial como nacional son de magnitudes impensadas hace pocos meses. Después de un año flojo, la economía mundial presentaba signos importantes de recuperación para el 2020 y 2021 imprimiendo asi visos de mejor desenvolvimiento para las economías emergentes como la nuestra. Sin embargo, la aparición del coronavirus trastocó toda la realidad convirtiéndose en una seria amenaza para la salud económica del mundo. Por qué?. Porque representa un shock hibrido. En términos conceptuales, algunos problemas económicos pueden ser generados por shocks de oferta, el aumento del precio del petróleo en los 70s, por shocks de demanda, cambios en el sentir de la población que hace que la gente comprima su gasto, y shocks financieros,los ocurridos en 2007-2008. El coronavirus ejerce los tres efectos en uno sólo, agudizando el efecto negativo sobre las expectativas de los agentes económicos dada la gran incertidumbre que  genera. Por consiguiente, sus costos serán mayores.
En nuestro caso, los efectos se dan a dos niveles: a) nivel micro; y b) nivel macro. A nivel micro se concentran los costos de muy corto plazo y son los focalizados en actividades o sectores de población que son duramente golpeados por las medidas que se toman, como la cuarentena. A este nivel los objetivos a conseguir deben ser al menos tres: a) evitar la quiebra de micro, pequeña y medianas empresas, para que la recuperación sea más rápida; b) evitar una caída drástica del ingreso familiar; y c) asegurar que el sector financiero siga operando con normalidad para garantizar el flujo de crédito al sector privado. Aquí la batuta la debe de llevar la política fiscal y en forma secundaria la política monetaria. Medidas de carácter fiscal deben dirigirse a evitar despidos de trabajadores,  garantizar un ingreso mínimo a la población vulnerable, sobre todo independiente. Cuando las ventas se caen se caen los ingresos y aparecen graves problemas de liquidez para empresas y personas ocasionándoles problemas de pago de sus obligaciones salariales, tributarias y financieras. Hay que  resolver rápidamente esa escasez relativa de liquidez. Cómo?. Doy las siguientes ideas. En lo fiscal, haciendo que se paguen las deudas que el sector público tiene  a proveedores de la micro,pequeña y mediana empresa, lo más rápido posible. En lo financiero que el banco central apruebe líneas de financiamiento para ellas a costos muy bajos sea a través del Banco de la Nación o de la banca privada. Estas y otras medidas que se tomen, serán transitorias.. Superado este cortísimo plazo, viene la preocupación por el corto y mediano plazo. Considero que los dos o tres primeros trimestres del año serán muy golpeados pero luego aparecerá la posibilidad de recuperación. Ella dependerá de si somos capaces de resolver el problema de déficit de gasto, sobre todo interno, que nos aqueja desde hace algún tiempo y de la reversión de expectativas que se consiga. El rol principal lo tiene otra vez la política fiscal y en forma complementaria la monetaria y la macroprudencial. En lo fiscal, el déficit primario debe subir apreciablemente, no sólo por  las exigencias impuestas por el muy corto plazo, sino  por un mayor gasto en  inversión en infraestructura y en investigación y desarrollo científico. En lo monetario, ya se tomaron las primeras medidas adecuadas al bajar la tasa de referencia del bcr en cien puntos básicos e inyectar liquidez al sistema financiero; recomiendo que se haga uso del mecanismo de “forward guidance” intensivamente. El conjunto de medidas debe ser anunciado por el presidente Vizcarra a la brevedad posible como algo integral,  parte de un programa completo de acción, para cambiar expectativas al disipar incertidumbre. Recuérdese que ambas políticas ejercen sus efectos con retrasos en el tiempo por lo que su  temprano anuncio es fundamental.

SOBRE EL ESTADO DE LA MACROECONOMÍA PERUANA.

JORGE GONZALEZ IZQUIERDO. UNIVERSIDAD DEL PACIFICO. Desde 2024 la economía peruana viene experimentando una estabilidad macroeconómica que p...